La rabia se transmite por saliva infectada que entra al cuerpo a través de una mordedura o una herida abierta. El virus viaja desde la herida, a través de las vías nerviosas, al cerebro donde causa inflamación (irritación e hinchazón con presencia de células inmunes adicionales) que produce los síntomas de la enfermedad. El período de incubación puede ser de 10 días a 7 años, con un período promedio de 3 a 7 semanas. En el pasado, los casos de rabia en los seres humanos en los Estados Unidos se presentaban por las mordeduras de perros, pero recientemente, se han vinculado más casos de rabia en humanos a mordeduras de murciélagos. En Estados Unidos no se ha informado de ningún caso de rabia debido a una mordedura de perro en muchos años. En todas partes del mundo, los perros todavía representan un riesgo significativo para trasmitir la rabia; recientemente, los casos de rabia en humanos han sido asociados con el virus transmitido por los murciélagos, al igual que zorrillos, mapaches, zorros y otros animales que también son fuentes del virus de la rabia. Se estiman 15.000 casos de rabia anualmente en el mundo, de los cuales muy pocos ocurren en Estados Unidos debido a los extensos programas de vacunación de animales (sólo se notificaron 3 casos en 1991 y 1994). En Inglaterra se ha erradicado por completo la rabia, razón por la cual los americanos no pueden llevar mascotas u otros animales al Reino Unido sin que sean sometidos a una cuarentena de seis meses.
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