La infección clamidial es causada por el organismo Clamidia trachomatis. Es la enfermedad de transmisión sexual más común en los Estados Unidos. Las personas sexualmente activas y aquellas que tienen múltiples compañeros sexuales están mucho más expuestas a la enfermedad, la cual se puede adquirir juntamente con gonorrea y/o sífilis. Por lo tanto, las personas afectadas con una enfermedad de transmisión sexual también se deben examinar con el fin de identificar otras del mismo tipo. La clamidia no tratada puede llevar a infección pélvica y esterilidad. En los hombres, la clamidia puede producir síntomas similares a los de la gonorrea (secreción a través del pene o el recto, ardor al orinar o al defecar) y además puede causar epididimitis y orquitis. No obstante, es posible que hasta el 25 % de los hombres infectados no presenten síntomas. Clamidia (femenina): solo cerca del 30% de las mujeres presentan síntomas por clamidia, razón por la cual se hace necesario el control de las mujeres sexualmente activas para detectar la enfermedad y diagnosticar y tratar las mujeres asintomáticas, con el fin de disminuir el riesgo de más complicaciones. Es posible que estas mujeres se percaten de secreciones vaginales, ardor al orinar o dolor abdominal. La infección clamidial no tratada suele producir enfermedad inflamatoria pélvica que puede provocar la cicatrización de las trompas de Falopio y generar esterilidad. La cicatrización también incrementa las probabilidades de embarazos ectópicos (embarazo tubárico). Si una mujer se infecta con clamidia mientras está embarazada, la infección puede causar parto prematuro y, además, es posible que el bebé desarrolle conjuntivitis clamidial (infección ocular) y neumonía clamidial.
|