La fiebre recurrente es una infección causada por la bacteria de la familia Borrelia y tiene dos formas principales. La fiebre recurrente trasmitida por la garrapata Ornithodorus, que se presenta en África, España, Arabia Saudita, Asia y ciertas áreas del occidente de Estados Unidos y Canadá, y la fiebre epidémica recurrente trasmitida por piojos del cuerpo que está generalizada en los países en desarrollo como sucede en Asia, África y los países de Centro y Suramérica. Después de dos semanas de infección, las personas presentan fiebre alta que comienza de repente. El episodio inicial en la fiebre transmitida por piojos por lo general dura de tres a seis días seguido por un episodio único más leve, mientras que la fiebre recurrente causada por la garrapata se manifiesta con episodios múltiples de fiebre cada uno de los cuales puede durar hasta tres días. Es posible que las personas infectadas no presenten fiebre durante las siguientes dos semanas antes de una recaída. En ambas formas, el episodio de la fiebre puede terminar en una "crisis" que consiste en escalofríos seguidos de intensa sudoración, temperatura corporal baja y presión sanguínea baja. Esta etapa puede ocasionar la muerte hasta en el 10% de las personas. Después de varios ciclos de fiebre, algunas personas desarrollan signos severos en el sistema nervioso central, tales como convulsiones, estupor y coma. El organismo Borrelia puede también llegar a invadir el corazón y los tejidos del hígado, ocasionando así inflamación del músculo cardíaco (miocarditis) e inflamación del hígado (hepatitis). Otras complicaciones son sangrado profuso y neumonía. En los Estados Unidos, la fiebre recurrente transmitida por la garrapta se presenta generalmente al occidente del río Mississipi, particularmente en la parte oeste montañosa y los desiertos y llanuras altas del sudoeste. En las montañas de California, Utah, Arizona, Nuevo México, Colorado, Oregon, Washington, las infecciones generalmente son causadas por B. hermsii y a menudo se adquieren en las cabañas en los bosques. Es posible que el riesgo para los humanos de los agentes causantes de la fiebre recurrente se extienda ahora a los estados del sudeste de los Estados Unidos. La fiebre recurrente transmitida por piojos en su mayoría es una infección de los países en desarrollo y con frecuencia se presenta en epidemias. Actualmente prevalece en Etiopía y Sudán. El hambre, la guerra, así como los desplazamientos y congregaciones de refugiados a menudo ocasionan epidemias de dicha fiebre. Las más grandes epidemias de este tipo de fiebre se presentaron durante las dos guerras mundiales, en las cuales millones de personas resultaron infectadas y al menos un millón murió a causa de esta condición.
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