La fiebre amarilla es causada por un arbovirus, un pequeño virus que se transmite por la picadura de mosquitos. Esta enfermedad es común en Suramérica y en África sub-sahariana. Los humanos y los monos son los huéspedes en el ciclo de transmisión de la infección. Aunque la fiebre amarilla puede afectar individuos de todas las edades, las personas de mayor edad presentan un riesgo mayor de infección severa y los síntomas generalmente evolucionan entre 3 y 6 días después de la picadura del mosquito. La fiebre amarilla se puede dividir en tres etapas: - Etapa temprana: son frecuentes el dolor de cabeza, los dolores musculares, la fiebre, la pérdida del apetito, el vómito y la ictericia.
- Período de remisión: la fiebre y otros síntomas desaparecen; la mayoría de los individuos se recupera en esta etapa, no obstante, hasta el 15% puede progresar a la tercera etapa que es la más peligrosa.
- Período de intoxicación: se caracteriza por disfunción multiorgánica, insuficiencia hepática y renal, trastornos de sangrado, hemorragia, disfunción cerebral que comprende delirio, convulsiones, coma, shock y hasta en el 30% de los individuos se presenta la muerte.
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