La Academia de Pediatría de los Estados Unidos (American Academy of Pediatrics), la Escuela Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (American College of Obstetricians and Gynecologists) y los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) han acordado dos conjuntos de procedimientos que se deben seguir para disminuir el riesgo de enfermedad por estreptococo del grupo B en bebés. En el primero, se examina a las mujeres embarazadas en busca del estreptococo grupo B entre la semanas 35 a 37 del embarazo y aquellas que muestran presencia del organismo reciben antibióticos intravenosos durante el parto. En el segundo protocolo, no se lleva a cabo evaluación prenatal, pero a las mujeres se les suministra antibiótico durante el trabajo de parto (si cumplen con ciertos factores de riesgo). Los dos conjuntos de procedimientos se aceptan en la actualidad como patrones de atención médica. En todos los casos, una limpieza adecuada de las manos por parte de las enfermeras, los visitantes y los padres ayudan a prevenir la transmisión al bebé después de su nacimiento. Un alto grado de sospecha aumenta la probabilidad de hacer un diagnóstico temprano en los bebés que "no se ven muy bien". Aunque el diagnóstico temprano no es preventivo, sí puede ayudar a disminuir el riesgo de algunas de las complicaciones.
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