Considerando la severidad de las enfermedades que se previenen con la aplicación de las vacunas infantiles, el riesgo que ofrece la enfermedad supera ampliamente el riesgo de lesión que ofrece la vacuna. Además, la incidencia de lesiones relacionadas con las vacunas es extremadamente baja. Existen vacunas que han disminuido las reacciones incluyendo menos fiebre, menos inflamación en el lugar de la inyección y menores condiciones relacionadas con la vacuna. Por ejemplo, la vacuna contral la difteria, el tétanos y la tos ferina acelular (DTPa) y la vacuna inactivada contra la polio (IPV) actualmente en uso producen menos efectos secundarios que las vacunas utilizadas contra estas enfermedades en el pasado. En los Estados Unidos se ha establecido el Sistema de Reporte de Eventos Adversos con Vacunas (VAERS, por sus sigals en inglés) y la Ley Nacional de Lesiones Infantiles por Vacunas (National Childhood Vaccine Injury Act) para hacer un seguimiento y registrar las reacciones a las vacunas con el fin de ayudar a clarificar si existe un patrón consistente de lesión asociada con una vacuna en particular. A los médicos se les exige registrar información detallada acerca de las vacunas que están utilizando y suministrar dicha información al VAERS, junto con cualquier reporte de lesión.
|