La causa más frecuente de la encefalitis es una infección viral y muchos tipos de virus la pueden provocar. La exposición a los virus puede suceder por picaduras de insectos, contaminación de los alimentos o las bebidas, inhalación de las gotitas respiratorias de una persona infectada o por contacto con la piel. En las áreas rurales, los arbovirus transmitidos por mosquitos, por garrapatas o ingeridos accidentalmente son la causa más común de esta enfermedad. Los enterovirus son más comunes en las áreas urbanas y, entre ellos, se incluyen el virus Coxsackie, el poliovirus y el echovirus. Entre otras causas se pueden citar la infección del herpes simple, la varicela (viruela o herpes zóster), el sarampión, las paperas, la rubéola, el adenovirus, el virus de la rabia, el virus del Nilo occidental y, muy ocasionalmente, las vacunas. Una vez que el virus ha entrado en el torrente sanguíneo, puede ubicarse en el cerebro ocasionando inflamación del tejido cerebral y de las membranas que lo rodean. Los glóbulos blancos invaden el tejido cerebral para tratar de contrarrestar la infección. El tejido cerebral se edematiza (edema cerebral) y puede ocasionar destrucción de las neuronas, hemorragia interna cerebral (hemorragia intracerebral) y lesión cerebral. La encefalitis es poco común y afecta a aproximadamente 1.500 personas en los Estados Unidos cada año; las personas de edad avanzada y los niños menores de 1 año son más vulnerables y pueden presentar un curso más severo de la enfermedad.
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