La infección subcutánea necrosante o fasceítis se produce por una variedad de bacterias que pueden ser consumidoras de oxígeno (aeróbicas) o que, por el contrario, lo evitan (anaeróbicas). Una fasceítis muy grave y generalmente fatal que se produce por una especie virulenta de estreptococos es la que comúnmente se conoce por la prensa como "bacteria carnívora" (en realidad es una bacteria necrosante). Este tipo de infección se desarrolla cuando la bacteria entra al cuerpo, por lo general a través de una pequeña lesión o abrasión de la piel. La bacteria comienza a crecer y a liberar toxinas que: - destruyen el tejido directamente
- impiden que llegue el flujo sanguíneo a los tejidos
- digieren materiales en los tejidos, lo que le permite a la bacteria diseminarse rápidamente
- se propagan con efectos sistémicos como el shock
La infección puede comenzar como una pequeña protuberancia o mancha rojiza y dolorosa en la piel, la cual cambia con rapidez a una placa dolorosa, color púrpura o bronceada. Ésta se extiende rápidamente y su centro se puede tornar negro y morirse (necrótico). La piel se abre(se rompe) y puede ocurrir una expansión visible de la infección en menos de una hora. Los síntomas sistémicos son: fiebre, sudoración, escalofríos, náusea, mareo, debilidad profunda y finalmente shock que llevan a una persona sin tratamiento a la muerte rápidamente.
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