Los tumores de mama tienen múltiples causas que varían desde cambios fisiológicos normales a enfermedad mamaria anormal. Algunos tumores dependen de la edad. Los bebés recién nacidos de ambos sexos presentan tumores de tejido mamario agrandado por debajo de la tetilla o pezón, que han sido estimulados por hormonas de la madre, pero desaparecen pocos meses después del nacimiento. A los ocho años de edad, las niñas pueden desarrollar masas blandas por debajo de uno o ambos pezones (con frecuencia sólo en uno de ellos). Estas masas son los brotes de las mamas y son uno de los primeros signos del comienzo de la pubertad. Hacia la mitad de la pubertad, los hombres (usualmente alrededor de los 14 ó15 años de edad) pueden desarrollar abultamientos leves por debajo de una o ambas tetillas, también en respuesta a los cambios hormonales de la pubertad. Éstos tienden a desaparecer en un período de 6 meses a 1 año. También es importante recordar que los cambios hormonales, justo antes de la menstruación, pueden causar la sensación de protuberancia o abultamiento en el tejido mamario. Con el descubrimiento de una masa en las mamas suele pensarse inmediatamente en cáncer. Sin embargo, es importante recordar que entre el 80 y 85% de todos los tumores de mama son benignos, especialmente en mujeres menores de 40 a 50 años de edad. Las causas benignas incluyen cambios fibroquísticos mamarios, fibroadenoma, necrosis de grasa (lesión en alguno de los tejidos grasos dentro de la mama) y abscesos mamarios. Enfermedad fibroquística mamaria
Para muchos médicos, el uso del término "condición" es preferible al de "enfermedad", ya que esta se presenta con mucha frecuencia en la población normal. La causa de esta enfermedad no se ha logrado entender completamente, pero se cree que puede estar asociada con las hormonas ováricas, ya que usualmente disminuye con la menopausia y varía con el ciclo menstrual. Su incidencia se estima por encima del 60% de todas las mujeres. Es más común en las mujeres de 30 a 50 años de edad y es poco común en mujeres posmenopáusicas. La incidencia es más baja en mujeres que toman píldoras anticonceptivas. Los factores de riesgo pueden incluir herencia y dieta (consumo excesivo de grasa y de cafeína). Fibroadenoma
La causa es desconocida. Sin embargo, algunas investigaciones indican que el excesivo consumo de grasa puede tener un nivel de incidencia. La incidencia más alta se presenta en mujeres desde la adolescencia hasta los 20 años y rara vez se desarrollan después de los 30 años. Los fibroadenomas simples o múltiples pueden desarrollarse en una o ambas mamas. Necrosis de grasa
Se presume que el trauma es la causa de este trastorno. Ocasionalmente, se advierten hematomas cerca de la masa y el área afectada puede mostrarse o no sensible. La masa se puede asociar con la retracción de la piel o del pezón con el paso del tiempo. Para diferenciar entre una masa por necrosis de grasa y el cáncer de mama es preciso realizar una biopsia. Absceso de mama
En mujeres lactantes, una infección de mama (local), que se transmite a través del pezón, puede convertirse en un absceso. Las mujeres jóvenes, de edad mediana, no lactantes, raras veces desarrollan abscesos subareolares (localizados por debajo de la aureola, el área más oscura alrededor del pezón). Los abscesos potenciales en el tejido mamario diferentes a los del área subareolar son extremadamente raros en mujeres no lactantes, por lo tanto se deben extirpar quirúrgicamente y realizarles la biopsia respectiva. Cáncer de mama
El cáncer de mama puede ocurrir en hombres y mujeres, pero es mucho más común en mujeres. La causa es desconocida, sin embargo, se han identificado muchos factores de predisposición. En países como Estados Unidos, las estadísticas muestran que una de 8 ó 9 mujeres en ese país desarrollan cáncer de mama en cualquier momento de su vida y el riesgo aumenta después de los 30 años de edad. La edad promedio de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama es de 60 años. En general, la tasa de cáncer de mama es más baja en países subdesarrollados y más alta en los países más desarrollados (a excepción de Japón, donde la proporción es muy baja). En los Estados Unidos, los caucásicos (especialmente aquellos descendientes de europeos del norte) tienen una incidencia muy alta, si se comparan con las personas que no son blancas. Sin embargo, la incidencia en las personas de raza negra está aumentando, especialmente en mujeres menores de 60 años. Entre otros factores de riesgo, se pueden mencionar: antecedentes familiares de cáncer de mama, particularmente en las madres o hermanas; historia médica de cáncer de mama, ovario, útero o cáncer de colon; historia menstrual consistente con menarquia prematura (comienzo de la menstruación antes de los 12 años) o menopausia tardía (después de los 50 años); cero embarazos o primer embarazo después de los 40 años y exposición a la radiación. La terapia posmenopáusica con estrógenos y el uso de los anticonceptivos orales se consideran como posibles factores de riesgo, pero en la mayoría de estudios recientes no se indican esos riesgos. Aunque la mayoría de los tipos de cáncer de mama se presentan en mujeres posmenopáusicas, también puede ocurrir en mujeres entre los 30 y 40 años. Riesgo que es raro y en cuyo caso puede haber un fuerte vínculo genético.
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