Los quistes ováricos son generalmente funcionales (no relacionados con una enfermedad) y desaparecen espontáneamente. Durante los días previos a la ovulación, se desarrolla un folículo que no logra romperse para liberar el óvulo durante el proceso ovulatorio esperado. En lugar de ser reabsorbido, el líquido dentro del folículo permanece y forma un quiste. Estos quistes funcionales generalmente desaparecen en un lapso de 60 días sin tratamiento, son relativamente comunes y se presentan con más frecuencia durante los años fértiles (desde la pubertad hasta la menopausia), pero pueden desarrollarse en cualquier momento. No se han identificado factores de riesgo. Los quistes ováricos funcionales no se deben confundir con otras condiciones patológicas que involucran quistes ováricos, específicamente quistes benignos de diferentes tipos que requieren tratamiento, los tumores ováricos verdaderos (incluyendo cáncer de ovario) o condiciones hormonales como la enfermedad ovárica poliquística.
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