La edad en la que los niños están físicamente maduros para tener un control voluntario sobre su vejiga varía y, en muchos casos, los niños no están listos para que se les enseñe a utilizar el sanitario antes de los 3 años de edad. La enuresis normalmente no es síntoma de un problema emocional o físico y es más de dos veces más frecuente en los niños que en las niñas. Una de las causas puede ser un retardo en la madurez en lo referente al desarrollo de la musculatura vesical y de su capacidad para soportar la presión producida por un volumen urinario grande. Puede ser que el entrenamiento para el uso del inodoro haya llevado a cabo de forma muy temprana o coercitiva. Es igualmente posible que sea un síntoma de regresión temporal, una respuesta a una situación nueva o a padres demasiado dominantes o críticos o que se trate de un problema de adaptación. Las causas de origen físico son poco frecuentes, pero pueden incluir lesiones de la médula espinal baja, malformaciones congénitas o infecciones del tracto genitourinario o diabetes. A la edad de 5 años, 7 de cada 100 niños y 3 de cada 100 niñas tienen problemas de enuresis, porcentajes que disminuyen rápidamente después de los 5 años de edad. Los factores de riesgo están relacionados con las causas y se pueden mencionar, entre otros, los antecedentes familiares de enuresis.
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