Los niños nacen con las piernas arqueadas debido a su posición plegada en el útero, pero éstas comienzan a enderezarse una vez que el niño empieza a caminar y sus extremidades a soportar peso (aproximadamente entre los 12 y 18 meses de edad). La apariencia normal se alcanza, por lo general, a la edad de 3 años, cuando el niño puede pararse con los tobillos juntos y puede poner ligeramente las rodillas en contacto. Si a esta edad persisten las piernas arqueadas, entonces se dice que el niño es "patizambo". Las piernas severamente arqueadas pueden ser una manifestación de raquitismo, el cual es ocasionado por una deficiencia de vitamina D, y en los Estados Unidos los bebés lactantes de piel oscura son los que tienen el más alto riesgo. Otras causas del arqueamiento de las piernas incluyen la enfermedad de Blount, la displasia ósea y la intoxicación por plomo o por fluoruro.
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