La aspiración de meconio por lo general sucede cuando el feto presenta estrés durante el trabajo de parto. En este caso el bebé tiende a ser postérmino (con más de 40 semanas de gestación). Durante el trabajo de parto, el niño puede sufrir falta de oxígeno que provoca incremento del movimiento de los intestinos (peristalsis) y relajación del esfínter anal, permitiendo el paso del meconio al líquido amniótico que rodea al bebé por nacer. La mezcla del líquido amniótico con el meconio forma un líquido verde de viscosidad variable. Si el bebé respira mientras aún está en el útero o cuando respira por primera vez, puede inhalar esta mezcla hacia los pulmones, lo que puede provocar un bloqueo parcial o total de las vías respiratorias, produciendo dificultad respiratoria y un intercambio deficiente de gases en los pulmones. Además, esto es irritante y causa inflamación de las vías respiratorias y neumonía química.
La contaminación del líquido amniótico con meconio y la posibilidad de su aspiración se presenta en aproximadamente un 5 a un 10% de los nacimientos. Alrededor de un tercio de los niños que aspiran meconio requieren algún tipo de asistencia para respirar. La aspiración de meconio es la principal causa de enfermedades graves y muerte en los recién nacidos. Los factores de riesgo son: embarazo postérmino, preeclampsia, diabetes en la madre, hipertensión en la madre, parto difícil, sufrimiento fetal e hipoxia intrauterina (disminución del suministro de oxígeno al bebé mientras está todavía en el útero).
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