El plomo se encuentra de forma natural en el ambiente en niveles muy bajos. Las fuentes con niveles relativamente altos de plomo son las pinturas antiguas (las modernas no contienen plomo) y los escapes de automóviles fabricados antes de 1980 (el plomo proveniente de los escapes de los vehículos se deposita finalmente como polvo en el suelo donde juegan los niños). Existen otras fuentes de contaminación como las jarras y las vajillas de peltre, las plomadas utilizadas para pescar y en las municiones para cazar aves. En el pasado, los tubos de pasta dental eran fabricados con plomo y las latas de leche condensada eran soldadas con plomo, pero esto se corrigió. El plomo también se encuentra en el agua para beber de casas cuyas tuberías fueron unidas con soldaduras de plomo, pero los nuevos códigos de construcción exigen soldaduras libres de plomo. Los bebés y niños que corren más riesgo son los que viven en las casas construidas antes de la década de los sesenta, donde la pintura solía contener plomo. Estos niños, cuando son pequeños, con frecuencia ingieren restos o polvos de las pinturas a base de plomo. Los suelos en las ciudades con alta densidad de tráfico pueden contener grandes niveles de plomo proveniente de los escapes de los vehículos. Hay pocos síntomas precisos de la intoxicación con plomo. Los niveles muy altos pueden provocar una encefalopatía aguda, mientras que los niveles bajos de plomo se cree que afectan el desarrollo mental y se los ha relacionado con la disminución del CI y del funcionamiento mental. Sin embargo, las evidencias de esto aún son cuestionables. Es común la anemia por intoxicación con plomo. Los síntomas específicos son imprecisos a excepción de hiperirritabilidad, comportamiento agresivo, disminución del apetito y de la energía, mal dormir, dolor de cabeza, estreñimiento y pérdida de destrezas del desarrollo recién adquiridas. También pueden presentarse cólicos abdominales. En la intoxicación severa con plomo, se desarrolla una encefalopatía con vómitos, andar tambaleante, debilidad motora por una neuropatía periférica, convulsiones y coma.
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