La familia del lactante afectado debe recibir información sobre su condición lo más pronto posible. Esta es una etapa muy sensible en la que se necesita compasión y guía para evitar sentimientos de culpabilidad, vergüenza o incomodidad. El asignar en forma temprana el sexo al paciente es muy importante para su futuro bienestar emocional. La decisión se basa en gran parte en la posibilidad de corrección de los genitales ambiguos, más que en los determinantes cromosómicos. Deben ser parte del equipo que administre el cuidado inicial expertos en neonatología y pediatría, endocrinólogos, radiólogos, urólogos, psicólogos y genetistas. Todos estos especialistas deberán enfocarse en los aspectos que sean de mayor interés para el niño y su familia. Una vez que se haya decidido a qué sexo pertenecerá el niño, no debe caber ninguna duda en la mente de los padres con respecto al sexo de su bebé. La cirugía correctiva se utiliza para reconstruir los genitales externos del paciente. En general, es más fácil corregir los genitales femeninos que los masculinos y la facilidad de la reconstrucción será de gran importancia en la determinación del sexo.
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