Una enfermera profesional posee un título de postgrado en práctica avanzada de la enfermería lo que le permite diagnosticar y tratar enfermedades comunes y crónicas. La enfermera profesional está preparada, tanto académica como clínicamente, para suministrar una amplia gama de servicios y cuidados de la salud, empleando un enfoque "holístico". Las funciones de una enfermera profesional incluyen la aplicación de técnicas de diagnóstico (registro de antecedentes, evaluación física, prescripción de los procedimientos/exámenes de laboratorio apropiados), manejo terapéutico (instrucciones de cuidado, suministro de recetas, coordinación de consultas y referencias) y promoción de actividades de salud, todas realizadas en colaboración con el paciente. Entre las especialidades de la enfermera profesional se pueden mencionar práctica familiar, salud de la mujer, pediatría, geriatría, neonatología, salud escolar, emergencia, oncología y atención primaria. Algunas profesionales de enfermería trabajan en clínicas sin supervisión de un médico y otras trabajan con médicos como un equipo conjunto de cuidado en salud. El alcance de la práctica y autoridad depende de las leyes estatales. Por ejemplo, algunos estados permiten que las profesionales de enfermería receten medicamentos mientras otros no. Al igual que muchas otras profesionales, las enfermeras graduadas tienen dos niveles distintos de regulación. La licencia es un proceso que tiene lugar a nivel estatal, en conformidad con leyes estatales específicas. Por el contrario, la certificación se establece a través de organizaciones nacionales con requisitos para los estándares mínimos de práctica profesional que son iguales en todos los estados. Licencia Las leyes específicas para la licencia de enfermera profesional varían muchísimo de un estado a otro. La tendencia actual es que los estados exijan una preparación educacional a nivel de maestría y certificación nacional. En algunos estados, la práctica de la enfermera profesional es totalmente independiente, mientras en otros se exige una prueba de un médico colaborador sólo para lo que se refiere a los privilegios de práctica prescriptiva; mientras que otros estados exigen pruebas de un médico colaborador para obtener la licencia. Unos pocos estados no tienen licencia específica para las enfermeras profesionales o no reconocen su práctica profesional. Certificación La certificación nacional se ofrece a través de numerosas organizaciones de enfermería, como la Asociación Estadounidense de Enfermeras (American Nurses_ Association), la Asociación de Enfermeras Profesionales y Asistentes en Pediatría (National Association of Pediatric Nurse Practitioners and Assistants) y otras, la mayoría de las cuales exigen la finalización de un programa aprobado a nivel de maestría de enfermería profesional antes de tomar el examen de certificación. Los exámenes se ofrecen por áreas de especialización, como enfermera profesional familiar, pediátrica, escolar, para adultos, salud de la mujer y geriatría. La renovación de la certificación exige pruebas de una educación continua. Sólo las enfermeras certificadas están autorizadas para usar una "C" antes o después de sus otras credenciales (p, ej. Enfermera Profesional Pediátrica Certificada o EPP-C, Enfermera Profesional Familiar Certificada o EPF-C). Algunas enfermeras profesionales pueden usar la credencial EPA en lugar del EP, la cual especifica un grado más avanzado, una categoría más amplia que también incluye a las enfermeras clínicas especialistas, las parteras certificadas y las enfermeras anestesiólogas.
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