Es importante que la persona tenga un "médico de cabecera" que la asista en la identificación y manejo de las necesidades personales de atención en salud. Elegir un médico de cabecera es una tarea que requiere amplio conocimiento de las profesiones relacionadas con la salud y su respectivo campo de acción. La "atención primaria" es el ingreso al sistema de salud en la mayoría de las situaciones que no son de emergencia y comprende el cuidado preventivo, mantenimiento de la salud, identificación y manejo de condiciones comunes, al igual que la coordinación de consultas y remisiones. La atención primaria se brinda en instalaciones de atención ambulatoria, aunque el campo de acción del "médico de cabecera" también se puede extender al escenario hospitalario. El hecho de tener un médico de cabecera permite que las personas, con el tiempo, establezcan una relación de confianza con dicho profesional, conserven la continuidad en el cuidado de la salud personal. Comprender los diversos tipos de médicos de cabecera es apenas el comienzo en la selección del médico. Muchos planes de seguros limitan la selección de profesionales u ofrecen incentivos financieros a sus clientes para que busquen atención médica de una lista de profesionales selectos. Es necesario asegurarse de conocer la cobertura del seguro antes de comenzar a limitar las opciones. Hasta los años sesenta, los Doctores en Medicina u Osteopatía (M.D.s o D.O.s) eran los únicos profesionales de salud primaria reconocidos dentro del sistema de salud tradicional. Dentro de estos "médicos de cabecera" están los médicos generales, especialistas en cuidado o medicina familiar, pediatras (especialistas en niños, desde el nacimiento hasta la adolescencia) e internistas (especialistas en medicina interna que atienden a la población adulta, especialmente a quienes tengan diversos problemas médicos). Los médicos especializados en ginecología/obstetricia frecuentemente son considerados médicos de cabecera para las mujeres, porque muchas buscan inicialmente a su ginecólogo para cualquier problema de salud que encuentren. Muchas personas piensan particularmente en los médicos generales cuando se habla de profesionales de la salud. Sin embargo, el papel de la mayoría de los médicos se ha desplazado desde los médicos generales hacia los especialistas. Debido a que una sola persona no puede absorber y emplear la vasta información que hay disponible actualmente en el campo de la salud, muchos médicos escogen un área de interés específica (un campo de especialización o subespecialización) para profundizar en el conocimiento y práctica. Para abordar la escasez de médicos para la atención primaria, dos profesiones nuevas entraron a formar parte de la categoría de atención primaria en salud: los profesionales en enfermería y los auxiliares médicos. A pesar de las diversas diferencias en la preparación, otorgamiento de licencia, certificación y campos de acción de la práctica independiente, los profesionales de enfermería y los auxiliares médicos se agrupan y clasifican a menudo como "profesionales de nivel medio", "profesionales no médicos" o "promotores médicos". Los médicos "alternativos" o "no tradicionales" (quiroprácticos, homeópatas, acupunturistas, "curanderos" y otros) también pueden ser fuentes de atención primaria para algunos pacientes. Los profesionales en enfermería y los auxiliares médicos han demostrado capacidades excepcionales que han sido documentadas para brindar atención primaria competente a bajo costo, con un alto grado de aceptación y satisfacción por parte de los pacientes. De hecho, muchas personas que necesitan atención en salud, eligen una enfermera profesional o un asistente médico en vez de un médico como su profesional de cabecera debido a que los encuentran mucho más accesibles y fáciles de contactar. Los profesionales en enfermería y los auxiliares médicos son particularmente más adeptos del cuidado preventivo y comunicación con el paciente y todos consultan o remiten a los médicos cuando es necesario por problemas que están fuera de su campo de acción. Es claro que para la elección de la persona o grupo óptimo que preste atención médica se debe obtener mayor información que simplemente sus calificaciones. Se deben considerar aspectos tales como: - La filosofía de la atención (orientado hacia la enfermedad vs. orientado hacia el bienestar)
- Métodos terapéuticos (conservadores vs. agresivos)
- Competencia
- Disponibilidad
- "Estilo" o patrones de comunicación (informal, cálido vs. formal, impersonal)
- Grado en el que se solicita el compromiso del paciente
Estas descripciones pueden obtenerse de amigos, vecinos o familiares (especialmente aquellos vinculados al sistema de atención médica). También se puede solicitar asesoramiento al médico anterior; organizaciones profesionales a nivel estatal (como las asociaciones médicas estatales, asociaciones estatales de enfermeras, asociaciones para auxiliares médicos) y otros profesionales de la salud (como odontólogos, farmaceutas u optómetras). Si una persona o uno de sus niños requiere cuidados de salud especializados para una enfermedad o discapacidad crónica, los grupos o asociaciones relacionados con esa enfermedad o discapacidad son una buena fuente de información sobre los profesionales expertos en el manejo de estos casos particulares. Otra opción es solicitar una cita para "entrevistarse" con los posibles profesionales, lo que permite hacer preguntas sobre las expectativas de ambas partes en el manejo y coordinación del cuidado médico. Algunos de estos profesionales ofrecen este tipo de "entrevistas" a pacientes potenciales sin costo. Cuando el individuo no tiene un médico de cabecera y se presenta un problema que requiere atención médica, es mejor solicitar una consulta corriente en un "centro de atención de urgencias" antes que en el servicio de urgencias de un hospital, ya que esto a menudo permite economía en tiempo y una cantidad significativa de dinero. En los últimos años, muchos servicios de urgencia hospitalarios han extendido sus servicios para brindar precios razonables en la atención dentro de la misma sala de emergencias o en algún área adyacente; es necesario llamar antes al hospital para saber si se cuenta con este servicio.
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