Una enfermedad de transmisión sexual (ETS) es una condición contagiosa que se puede transmitir a otra persona a través de una relación sexual u otro contacto sexual. Muchos de los organismos que causan las enfermedades de transmisión sexual viven en las membranas mucosas que recubren la uretra, la vagina, el ano y la boca. Algunos también viven en la piel. La mayoría de los organismos infecciosos se transmiten por el contacto directo con una úlcera o lesión en los genitales o la boca. Sin embargo, algunos organismos pueden vivir en los líquidos corporales sin causar una lesión visible y se transmiten por contacto con dicho líquido. Las enfermedades de transmisión sexual se contagian mediante las prácticas tanto heterosexuales como homosexuales y pueden transmitirse a otra persona durante relaciones sexuales orales, vaginales o anales. Algunas de estas prácticas, como el sexo anal, representan un mayor riesgo de contagio con ciertas enfermedades que otras prácticas sexuales. Algunas ETS también pueden transmitirse de forma directa, por contacto no sexual con tejidos o líquidos infectados. Un medio de contagio común no sexual es el contacto con sangre infectada, como en los casos en los que se comparten las agujas al consumir drogas IV, lo que constituye la principal causa de transmisión de VIH y hepatitis B. Otros medios no sexuales de transmisión son las transfusiones de sangre o productos sanguíneos contaminados, a través de la placenta de la madre al feto y, algunas veces, a través de la leche materna.
COMPORTAMIENTOS DE ALTO RIESGO
Son todas aquellas prácticas que aumentan el riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS) e incluyen: - Tener múltiples parejas sexuales (o cambiar las parejas sexuales)
- Tener antecedentes de cualquier ETS
- Tener una pareja con antecedentes de cualquier ETS
- Tener una pareja con antecedentes desconocidos de ETS
- Consumir drogas o alcohol en situaciones que puedan terminar en una relación sexual
- Tener una pareja que consume drogas IV
- Sexo anal
- Tener relaciones sexuales sin protección (sexo sin el uso de un condón masculino o femenino) con una pareja desconocida.
El consumo de alcohol o drogas aumenta el riesgo, ya que estos comportamientos incrementan las probabilidades de que una persona participe en una actividad sexual de alto riesgo. Además, algunas enfermedades pueden transmitirse al compartir las agujas usadas u otra parafernalia de las drogas. Los grupos de alto riesgo incluyen las personas que se involucran en relaciones sexuales con varios compañeros, los consumidores de drogas intravenosas que comparten agujas, las parejas sexuales de personas que pertenecen a grupos de alto riesgo, los niños nacidos de madres con una ETS y las personas que han recibido transfusiones de sangre o agentes coagulantes entre 1997 y 1985 (antes de la existencia de los métodos estándar de tamizaje del virus VIH en la sangre).
COMPORTAMIENTOS SEXUALES MÁS SEGUROS
La abstinencia es una respuesta absoluta para la prevención de las ETS, pero no siempre es práctica ni deseable. Una relación sexual monógama con un individuo que se sepa no sufre de ninguna ETS es probablemente el método menos riesgoso que las personas sexualmente activas pueden adoptar. Se debe conocer a la pareja. Antes de tener una relación sexual con una pareja nueva, es prudente que ambos individuos se hagan un examen para la detección de ETS, en especial para el VIH y la hepatitis B y compartan los resultados de dichas evaluaciones el uno con el otro. El uso de CONDONES, tanto masculinos como femeninos, disminuye significativamente las probabilidades de contagio de enfermedades de transmisión sexual, pero los condones deben usarse correctamente. El condón debe estar colocado en su lugar desde el principio hasta el final de la actividad sexual y debe usarse CADA vez que un individuo participe en una actividad sexual con una pareja no monógama u otra pareja sospechosa. Otras medidas son: - Conocer a la pareja: muchas personas se involucran en actividad sexual sin haber establecido primero una relación formal en la que exista confianza y una comunicación abierta. La persona debe ser capaz de discutir con su pareja sexual sobre antecedentes sexuales y cualquier exposición previa a una ETS o al uso de drogas IV, así como del estado de salud actual. Debe existir la oportunidad de iniciar o terminar una actividad sexual, sin sentirse presionado o forzado a tenerla.
- Usar dispositivos de barrera: para evitar el contacto con el semen, líquidos vaginales o sangre. EL USO CORRECTO Y CONSISTENTE DE UN CONDÓN (condones femeninos o masculinos) es esencial. El uso adicional de lubricantes puede disminuir la posibilidad de una ruptura del dispositivo de barrera. Sin embargo, se deben usar sólo lubricantes a base de agua, pues los que son a base de aceite o vaselina pueden producir debilitamiento y finalmente ruptura del látex. Se recomienda el uso de condones de látex tanto en el sexo vaginal, anal como oral.
- Mantenerse sobrio: el consumo de alcohol o drogas puede deteriorar el juicio, la capacidad de comunicación y la coordinación que se necesita para usar correctamente los dispositivos de barrera y los lubricantes. El alcohol y las drogas pueden anular la capacidad de tomar las decisiones acertadas con respecto al sexo.
- Se debe ser considerado con la pareja: las personas con SIDA o con infección VIH no deben donar sangre, plasma, órganos corporales ni espermatozoides. Desde el punto de vista legal, ético y moral, deben advertir a cualquier posible pareja sexual de su status de VIH positivo. No deben intercambiar líquidos corporales durante la actividad sexual y deben usar todas las medidas preventivas que estén a su alcance (como un condón de látex) para asegurar una mayor protección de la pareja.
- Si la persona está embarazada, se deben tomar precauciones: las mujeres con ETS deben ser asesoradas sobre los riesgos que corre el bebé, antes de quedar embarazadas. Ellas deben informarse sobre los cuidados médicos que puedan ayudar a prevenir el contagio del feto. Las mujeres con VIH positivo no deben amamantar a sus bebés.
RESUMEN
En resumen, la implementación de comportamientos sexuales seguros exige que la persona disponga de una información precisa, una planificación previa y una comunicación óptima con su pareja. Con estas medidas las parejas pueden disfrutar de los placeres de una relación sexual, mientras minimizan los riesgos potenciales involucrados.
Nota:
Es posible que algunas personas quieran ampliar la definición de comportamientos sexuales seguros incluyendo las precauciones que deben tomarse para evitar embarazos no deseados. Sin embargo, este texto sólo hace énfasis en la prevención de enfermedades. Para mayor información sobre la prevención de embarazos, ver anticoncepción/planificación familiar.
|