Aunque la mayoría (el 80 al 90% según la mayoría de las estimaciones) de las violaciones no son denunciadas a las autoridades, en los Estados Unidos se denuncia una violación cada 6 a 7 minutos. Las tendencias actuales proyectan que 1 de cada 3 mujeres estadounidenses serán asaltadas sexualmente en algún momento de sus vidas. La víctima típica de la violación es una mujer de 16 a 24 años de edad; sin embargo, cualquiera, hombre o mujer, adulto o niño, puede ser víctima de una violación. Con más frecuencia el asaltante es un hombre de 25 a 44 años de edad que premedita su ataque. Por lo general, selecciona una mujer de la misma raza y casi en la mitad de las ocasiones el violador es conocido por la víctima, al menos casualmente, o trabaja o vive cerca de la víctima. El alcohol está involucrado en más de 1 de cada 3 ocasiones. Más del 50% de las violaciones suceden en la casa de la víctima cuando el violador irrumpe en la casa o logra entrar con falsos pretextos (como pedir el teléfono o haciéndose pasar por el hombre de mantenimiento o un vendedor). La violación suele ser un acto violento de un hombre sobre una mujer, aunque se han denunciado algunos casos en los que el violador es la mujer y el hombre la víctima. La violación puede ocurrir entre miembros del mismo sexo, lo cual tiene mayor prevalencia en instituciones que limitan el acceso a personas del sexo opuesto (como prisiones, instalaciones militares y escuelas no mixtas). La violación no es en esencia acerca de sexo, es un delito violento ligado a sentimientos de rabia u odio del asaltante. Las personas que son objeto de alguna forma de discriminación (incluso la discriminación racial) son consideradas como de mayor riesgo para los ataques sexuales. Esto se puede atribuir a un aumento de la vulnerabilidad que obedece a una menor capacidad de pedir ayuda (por ejemplo, las personas con discapacidad o limitación del lenguaje), una disminución de la credibilidad "percibida" (prostitutas o prisioneros convictos) y cualquier mujer cuyo "hombre protector" no existe, tenga menos poder social o no esté a la vista. PREVENCIÓN La forma de prevención más útil que está disponible en la actualidad es que las mujeres estén más al tanto de la triste realidad de la violación. Las agencias de refuerzo de la ley defienden enérgicamente la protección como la mejor forma de prevención. Los siguientes consejos de seguridad pueden ayudar a las mujeres a minimizar la posibilidad de convertirse en víctimas: - Mantener las puertas/ventanas cerradas y aseguradas.
- Al salir a caminar o trotar, mantenerse lejos de áreas encerradas y aisladas y hacer arreglos para salir con al menos un(a) amigo(a) en lugar de salir sola, y tratar de realizar estas actividades durante el día.
- Tratar de aparentar fortaleza, confianza, atención y seguridad en su entorno.
- Al manejar, mantener las puertas del vehículo con seguro, verificar que no haya extraños en la parte trasera del vehículo antes de entrar en él y estacionar en áreas abiertas y bien iluminadas.
- Al utilizar el transporte público, sentarse cerca del conductor y al frente del vehículo, de ser posible; evitar sentarse cerca de grupos de hombres jóvenes que anden juntos.
- Aprender los principios básicos de autodefensa, los cuales consisten en una variedad de actividades que promueven la autoconfianza, la independencia y el autoconocimiento (como entrenamiento positivo, acondicionamiento y participación deportiva y artes marciales).
- Llevar consigo objetos que puedan ser utilizados como armas potenciales (por ejemplo, un paquete de monedas, una sombrilla o un bastón, una botella de amoníaco en aerosol o un encendedor de cigarrillos) y aquellos que pueden llamar la atención si es necesario (pitos, alarmas personales, etc.).
- Gritar con fuerza y/o sonar un silbato si se inicia un intento de ataque.
- No hacer autostop. Si el vehículo se descompone y alguien se ofrece a llevar a la persona, se debe pedir al conductor que busque ayuda mientras permanece encerrada en el vehículo.
Hay numerosos estudios que muestran que las personas (sobre todo las mujeres) que responden rápido ante la situación y resisten activamente ante el atacante tienen menos probabilidades de ser violadas que aquéllas que mantienen un comportamiento pasivo o no oponen resistencia. SÍNTOMAS La violación es un evento muy traumático. La víctima puede ser o no capaz de expresar que fue violada o puede buscar atención médica quejándose de algo distinto. Las reacciones emocionales son muy diferentes y pueden presentarse como confusión, retraimiento, llanto, risa nerviosa o aparentemente inapropiada, desorientación, hostilidad y miedo. Es posible que la víctima presente una variedad de otros problemas físicos que tienen que ser abordados. Es frecuente que también ocurra maltrato físico. El personal de la sala de urgencias está entrenado especialmente para tratar todas estas situaciones.
SIGNOS Y EXÁMENES Se debe obtener una historia médica a manera de apoyo y no de juicio. La historia incluirá los detalles del ataque: la fecha y hora de la violación, dónde tuvo lugar y lo que ha hecho la víctima desde que se produjo el ataque (por ejemplo, si se bañó y se cambió de ropa en lugar de ir directamente al hospital). De ser posible, esto debe hacerse ante oficiales de policia y médicos para eliminar la necesidad de que la víctima tenga que recordar los detalles del incidente una y otra vez. La información adicional que se debe obtener para la historia médica incluye la posibilidad de un embarazo antes del ataque, la fecha de la última menstruación, antecedentes ginecológicos pertinentes que incluyen cualquier asalto o abuso sexual previo y la presencia de lesiones o enfermedades recientes o crónicas, así como cualquier medicamento que esté tomando. Se debe realizar un examen físico completo para documentar cualquier signo de trauma. Se deben tomar fotografías para documentar amoratamientos, rasguños o cortaduras. Se deben tomar radiografías si se sospecha que hay fracturas. Se recogen numerosos especímenes y muestras como evidencia, tales como ropa, muestras de vello púbico (en particular si se notan materiales extraños), restos bajo las uñas y muestras vaginales (y orales o anales, según el caso) para examinar la evidencia de esperma y hacer exámenes de enfermedades de transmisión sexual.
TRATAMIENTO En muchas ciudades, los casos de violación son remitidos a salas de emergencia específicas, lo que permite un cuidado especializado para las necesidades únicas de este tipo de víctimas y para asegurar el correcto seguimiento de todos los procedimientos para mantener la "cadena de evidencia" necesaria para que el caso pueda ser llevado a juicio. Estos centros de tratamiento para casos de ataque sexual pueden emplear también, o tener a disposición, un equipo especializado en la evaluación y manejo de los problemas sicosociales, físicos y legales que tiene que enfrentar una víctima de violación. La mayoría de las leyes estatales exigen que la víctima sea evaluada en la sala de emergencias antes de denunciar oficialmente la violación. Se recomienda que la víctima vaya inmediatamente al hospital luego de la violación sin cambiarse de ropa, ni ducharse, ni bañarse ni orinar, pues estas actividades pueden alterar o destruir la evidencia que puede ayudar a identificar y procesar al violador. El tratamiento hace énfasis en brindar apoyo emocional mientras se recoge una evidencia objetiva adecuada para verificar la denuncia de violación de la víctima. Si hay una persona de apoyo que la víctima desee que esté presente, se hacen todos los esfuerzos para que la persona esté ahí, de lo contrario se "asigna" a alguien (como una enfermera) para que se quede con la víctima durante todos los interrogatorios y el examen. La víctima no debe quedarse sola a menos que así lo desee. Se le debe ofrecer la alternativa de ser interrogada, inicialmente en ropa de calle, en lugar de desvestirla y colocarle una bata para pacientes. Siempre que sea posible, se le debe explicar a la víctima todo el procedimiento del examen y de recolección de muestras antes de comenzar, y siempre que sea posible se le deben dar opciones con la finalidad de que recobre el sentido de control. Se debe mantener un ambiente de apoyo, libre de juicios de cualquier índole y que ayude a la víctima a expresar sus sentimientos. El tratamiento consiste en abordar cualquier posibilidad de embarazo o de enfermedades de transmisión sexual, ofreciendo información pertinente a dichas posibilidades y administrando los cuidados inmediatos para cualquier trauma físico y emocional presente, así como la planificación de los cuidados posteriores. Si existe alguna posibilidad de que el violador esté infectado con VIH, se debe explicar y ofrecer a la paciente profilaxia post-exposición (PPE, una forma de reducir las posibilidades de infección mediante el uso inmediato de medicamentos antiretrovirales). Se puede ayudar a la víctima remitiéndola a un centro local de crisis por violación donde pueda recibir apoyo de compañeros y los consejos necesarios para la adecuada recuperación de un trauma de esta índole.
PRONÓSTICO Y RESULTADOS La recuperación de una violación suele consistir en una fase aguda que es un período inmediato que comprende el dolor físico y recuperación de las heridas, las reacciones emocionales y los mecanismos que se deben utilizar para enfrentar esta situación; y una fase de reorganización, la cual tiene lugar alrededor de una semana después de la violación y que puede durar meses o hasta años, mientras la víctima intenta reestructurar y "continuar con su vida". La sicoterapia de grupo con otros sobrevivientes de violaciones ha demostrado ser el tratamiento más efectivo. COMPLICACIONES Algunas mujeres no logran una recuperación emocional completa luego de una violación. Una complicación común son los trastornos de estrés post-traumático (TSPT). Entre los síntomas se pueden mencionar pesadillas recurrentes o recuerdos indeseados (escenas) del evento, aislamiento social, depresión, ansiedad y emociones confusas. La sicoterapia cognitiva y los medicamentos antidepresivos han mostrado ser efectivos para el tratamiento del TSPT. Más del 50% de las víctimas de una violación tienen dificultades al reestablecer relaciones con sus esposos o parejas o, si no las tienen, de participar de nuevo en el "escenario de las citas amorosas". Se pueden exacerbar trastornos siquiátricos ya existentes, así como también se pueden desarrollar o acentuar comportamientos suicidas o neuróticos, y abuso de sustancias.
SE DEBE LLAMAR AL MÉDICO SI:
- La persona ha sido víctima de un ataque sexual en el pasado y nunca buscó ni recibió un tratamiento adecuado.
- La persona ha sido violada recientemente o en el pasado y tiene problemas personales o con las relaciones interpersonales.
- Si la persona ha sido víctima de una violación debe ir inmediatamente a la sala de urgencias más cercana.
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