| La higiene oral es el mejor método para prevenir la caries dental, gingivitis, periodontitis, y otros trastornos dentales. También ayuda a prevenir el mal aliento (halitosis). La higiene oral es necesaria para todas las personas con el fin de mantener dientes y boca saludables. Los dientes saludables tienen menos caries y mantener los dientes limpios hace que los depósitos de sarro desaparezcan o se minimicen. Las encías sanas se presentan rosadas y firmes. La higiene oral consiste tanto en el cuidado personal como en el profesional. Las radiografías dentales pueden ser parte de un examen profesional de rutina. CUIDADO PERSONAL Un cuidadoso cepillado y el uso regular de hilo dental ayuda a evitar la acumulación de sarro y cálculos (tártaro). Los dientes deben cepillarse por lo menos dos veces diariamente y usar el hilo dental una vez al día. Para algunas personas estos procedimientos se recomiendan después de cada comida y antes de dormir. Se debe consultar al dentista o al higienista dental si se necesita instrucción o demostración de estas técnicas. Se puede recomendar el uso de aparatos o herramientas especiales para suplementar (pero no reemplazar) el cepillo y el hilo dental, tales como: palillos y cepillos especiales, irrigadores de agua u otros dispositivos. Inicialmente los cepillos eléctricos eran recomendados sólo para personas con problemas de fuerza o destreza en las manos, pero muchos odontólogos en la actualidad los recomiendan a muchos otros pacientes con el fin de mejorar su cuidado dental casero. El odontólogo o el higienista dental pueden recomendar cremas dentales que contengan flúor o antisarro ("control de sarro") o enjuagues bucales. Las planchas, retenedores y otros dispositivos se deben mantener extremadamente limpios, lo cual incluye el cepillado regular y su remojo en una solución limpiadora. CUIDADO PROFESIONAL Una limpieza regular de los dientes practicada por el dentista o higienista dental es importante para remover el sarro, que puede acumularse aun con el uso cuidadoso del cepillo y el hilo dental, especialmente en áreas que son difíciles de alcanzar por el paciente en casa. La limpieza profesional incluye el raspar y pulir, lo cual involucra el uso de varios instrumentos o dispositivos para aflojar y remover los depósitos formados en los dientes. Muchos odontólogos recomiendan la limpieza profesional de los dientes por lo menos cada seis meses y es posible que se requiera una limpieza y examen más frecuentes durante el tratamiento de muchos de los trastornos dentales/orales. Se recomienda un examen de rutina de los dientes por lo menos cada año. Esto puede incluir radiografías dentales. Ver también procedimiento de identificación y remoción de placa dental. RESULTADO Una buena higiene oral previene y es vital para el tratamiento de muchos trastornos dentales y orales; asimismo, redunda en dientes y boca saludables. COMPLICACIONES Por lo general, no hay complicaciones. Sin embargo, el cepillo y el hilo usados con demasiado vigor o incorrectamente pueden producir lesiones gingivales (a las encías). Se debe acudir al odontólogo o higienista dental si se necesita instrucción o demostración de las técnicas apropiadas de cepillado y uso de la seda dental o para programar un examen y limpieza dental de rutina.
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