El dolor abdominal puede representar muchos tipos diferentes de problemas, además de un dolor de estómago. Algunos de los factores claves para el diagnóstico de un dolor abdominal son los factores agravantes, los factores atenuantes, el inicio, la duración y la calidad del dolor. Si el dolor abdominal es severo y no mejora rápidamente; si persiste junto con fiebre, vómito persistente, vómito con sangre, diarrea con sangre, náusea y falta de apetito, coloración amarillenta de los ojos, sensación urente al orinar, debilidad o mareo; o si hay posibilidades de estar embarazo se debe consultar con el médico de inmediato. La apendicitis generalmente comienza con un dolor en el centro del abdomen, usualmente seguido de pérdida del apetito, náuseas y luego fiebre. A medida que la apendicitis empeora, el dolor generalmente migra hacia la parte baja del abdomen en el lado derecho.
Por lo tanto, el médico debe examinar a cualquier persona con dolor abdominal persistente, náuseas y fiebre, ya que la apendicitis es una emergencia médica. Las úlceras a menudo ocasionan dolor en la parte superior y central del abdomen (epigastrio), aunque muchas personas con úlceras no presentan dolor. Las úlceras en el duodeno (el conducto que sale del estómago) con frecuencia producen dolor de 1 a 2 horas después de comer y dolor en la noche, el cual disminuye con el consumo de alimentos o antiácidos.
Las úlceras estomacales (úlceras gástricas) producen dolor en la parte superior del abdomen que puede o no tener relación con la comida. Algunos pacientes con úlceras presentan dolor estomacal que viaja hacia la parte media de la espalda. Una úlcera sangrante puede hacer que las deposiciones sean oscuras, aunque también puede suceder por el consumo de medicinas como hierro y Pepto Bismol. Sin embargo, en ausencia de estos medicamentos, el paso de heces oscuras o melena es una emergencia que requiere intervención médica de inmediato.
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