La falta de actividad física está contribuyendo a un aumento peligroso de la obesidad en los niños. Los niños necesitan tener mucha actividad física; pero un plan formal de ejercicios no es, generalmente, la mejor opción. A los niños se le deben de dar muchas oportunidades para jugar, correr, andar en bicicleta y participar en deportes, preferiblemente diario. Se debe motivar al niño para que aumente su fuerza, flexibilidad y capacidad aeróbica (por ejemplo, por medio del atletismo). No se debe esperar que los niños realicen ejercicios de la misma manera formal de rutina que los adultos (ej., caminar tres millas todos los días y levantar pesas).
|