Los medicamentos para el dolor (analgésicos) no son todos iguales. Cada medicamento tiene sus propias ventajas y riesgos. Los tipos específicos de dolor y sus causas pueden responder mejor a un tipo de analgésico que a otro. Además, cada persona puede responder de forma ligeramente distinta a los analgésicos. Los medicamentos que no necesitan receta médica son buenos para muchos tipos de dolor. El acetaminofén (Tylenol) es bueno para aliviar dolores y fiebre, es menos irritante para el estómago que otros medicamentos para el dolor de venta libre y es más seguro para los niños. Sin embargo, puede ser tóxico para el hígado si se toma más de la dosis recomendada. La aspirina, el naproxeno (Alleve) y el ibuprofeno (Advil, Motrin) son ejemplos de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINES) que reducen la inflamación producida por una lesión, artritis o fiebre, y también alivian el dolor asociado con la menstruación. Se recomienda tomar estos medicamentos en intervalos de dosis regulares como lo indica el fabricante hasta que se alivie el dolor. Sin embargo, NO SE DEBE administrar aspirina a los niños. El síndrome de Reye ha estado asociado con el uso de aspirina para tratar niños con infecciones virales, como la varicela, y es un síndrome que puede causar daño cerebral y hepático. Los medicamentos de prescripción médica se pueden necesitar para otros tipos de dolor. Existen usos y riesgos específicos de los medicamentos de prescripción narcóticos y no narcóticos. Otros métodos que pueden ayudar a disminuir el dolor (además de analgésicos o en sustitución de estos) son: el calor para los músculos con dolor o fatigados, hielo aplicado a una lesión reciente (como en un esguince de tobillo), masajes, reposo de la parte afectada, al igual que biorretroalimentación o técnicas de relajación. Se debe consultar con el médico si el dolor se prolonga por más de unos cuantos días, si los medicamentos de venta libre no ayudan a disminuir el dolor o si surgen problemas u otros síntomas. Para el control del dolor prolongado, puede ser útil consultar con una clínica para el dolor u otro especialista.
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