| El meconio es el término médico para referirse a las primeras heces del recién nacido, las cuales están compuestas de líquido amniótico, moco, lanugo (vello fino que cubre el cuerpo del bebé), bilis y células que se han desprendido de la piel y del tracto intestinal. El meconio es espeso, negro verdoso y pegajoso. Durante el embarazo el bebé flota en el líquido amniótico en el interior del útero de la madre. Este líquido lo protege mientras crece y se desarrolla. El feto traga líquido amniótico que contiene todos los componentes mencionados anteriormente. Todos los componentes distintos al líquido amniótico son filtrados y dejados en la parte posterior del intestino mientras el líquido amniótico es absorbido y liberado de nuevo cuando el feto orina. Este ciclo mantiene el líquido amniótico en un estado claro y sano durante los nueve meses del embarazo y es un proceso de reciclaje del líquido amniótico que ocurre cada tres horas. En algunos casos, el meconio es expulsado por el feto dentro del útero. Esto sucede cuando el bebé está sometido a estrés. Una vez que el meconio pasa al líquido amniótico, es posible que el bebé lo respire y le llegue a sus pulmones. Esta condición se denomina aspiración del meconio y puede causar una inflamación de los pulmones del bebé después del parto. Esta inflamación puede provocar un trastorno respiratorio. Si el meconio es detectado en el líquido amniótico cuando la madre rompe fuentes, se deben tomar medidas de precaución especiales para sacar el líquido que se encuentre en el estómago y los pulmones del bebé. Ver Aspiración de meconio.
|