| Apariencia craneal anormal producida por la presión de la cabeza durante un parto de presentación de vértice (cabeza primero). Comparada con la de un adulto, la cabeza del recién nacido es grande en proporción al resto del cuerpo, cerca de una cuarta parte de la superficie corporal. Los huesos del cráneo son suaves y moldeables con suturas entre las placas óseas, las cuales se cierran a medida que los huesos crecen y el cerebro alcanza su máximo crecimiento. Una vez cerradas, se denominan suturas craneales. Hay dos suturas que son particularmente grandes, las fontanelasanterior y posterior, que se sienten blandas al tocarle la parte superior de la cabeza al bebé. Durante el parto en vértice, la presión sobre la cabeza del feto debido a la estrechez del canal puede _moldear_ la cabeza en forma oblongada. Dependiendo de la cantidad y duración de esta presión, los huesos del cráneo pueden incluso superponerse. Además de la acumulación de líquido en el cuero cabelludo (caput succedaneum) o la presencia de sangre bajo el cuero cabelludo (cefalohematoma) puede posteriormente distorsionar la forma y apariencia de la cabeza, lo cual es particularmente preocupante para los nuevos padres, pero es un hecho común que suele desaparecer a los pocos días. Si el bebé nace en presentación de nalgas o nace por una cesárea, la cabeza del bebé suele ser redonda y bien formada. Las anomalías extremas en el tamaño de la cabeza no están relacionadas de manera particular con el amoldamiento y pueden ser causadas por: - Microcefalia (tamaño de la cabeza anormalmente pequeño)
- Hidrocefalia (agua en el cerebro)
- Cranioestenosis (cierre prematuro de las suturas craneales)
- Plagiocefalia (asimetría producida por presión craneal mientras el feto está en el vientre)
Hay otras condiciones que pueden provocar una cabeza con forma anormal, tales como:
|