Definición: Apariencia y textura de la piel del niño recién nacido. Hallazgos típicos en un recién nacido saludable: Al momento del nacimiento, la piel del recién nacido es suave, abultada, entre rosada y roja (la coloración varía según el origen racial). Después del segundo o tercer día, su piel se vuelve rosada, seca y escamosa. Un vello fino, suave y claro (lanugo) recubre su frente, mejillas, hombros y espalda. Pueden aparecerle milios (glándulas sebáceas agrandadas) en las mejillas, barbilla y nariz, los cuales lucen como pequeños puntos amarillos y desaparecen en pocas semanas. La piel se enrojece cuando llora. Los labios, manos y pies pueden volverse algo cianóticos (azulados, moteados) cuando tiene frío. Las hormonas maternales pueden causar un acné neonatal ligero que también desaparece usualmente en unas pocas semanas. El eritema tóxico es una erupción benigna con apariencia de pequeñas pústulas sobre una base roja, que se localiza generalmente en áreas de contacto como la espalda y los glúteos y que debe desaparecer en unos pocos días. Hallazgos menos típicos y menos comunes en un recién nacido saludable: Se pueden hacer otros hallazgos en la piel del recién nacido. Los nevos congénitos son _molas_ (lesiones cutáneas de color oscuro) que están presentes en el momento del nacimiento. Estos pueden variar en tamaño desde uno pequeño hasta el nevo congénito gigante que puede cubrir toda una extremidad, la espalda o grandes porciones del tronco. Las manchas en vino de Oporto son lesiones vasculares que producen una coloración de rojo a púrpura; frecuentemente se ven en la cara, pero se pueden presentar en cualquier área del cuerpo. Los hemangiomas son lesiones vasculares, pero a menudo se elevan por encima de la superficie de la piel.
|