La deficiencia de hierro se manifiesta en forma de anemia por deficiencia de hierro que se puede presentar durante los períodos de crecimiento rápido, durante el embarazo y entre las mujeres que menstrúan más de lo normal. Esta deficiencia se puede relacionar con cualquier tipo de pérdida intestinal de sangre, con la donación frecuente de sangre o con la incapacidad para absorber el hierro de manera eficiente. Los síntomas iniciales de anemia por deficiencia de hierro son: La pérdida de peso y la disminución de la inmunidad pueden indicar la presencia de una deficiencia de hierro, pero estos síntomas se pueden aliviar una vez que se haya determinado la causa de la deficiencia. Es poco probable que la toxicidad a causa del hierro se deba únicamente al consumo elevado de hierro en la dieta. No obstante, son los niños quienes desarrollan toxicidad a causa del hierro, debido al consumo elevado de suplementos que lo contienen. Los síntomas que produce dicha toxicidad son: Una coloración grisácea de la piel es un posible indicio de toxicidad por hierro. La hemocromatosis es un trastorno genético que afecta la regulación de la absorción de hierro y su incidencia es hasta de 1 caso por cada 1.000 personas caucásicas. El tratamiento consta de una dieta baja en hierro, ningún suplemento de hierro y la donación de sangre realizada en forma regular. El exceso de reservas de hierro en el organismo se conoce como hemosiderosis y proviene de los suplementos de hierro o de las transfusiones sanguíneas, mas no del consumo elevado de hierro en la dieta.
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