Si no se usa la leche materna, existe una gran variedad de fórmulas disponibles para niños menores de 1 año que pueden variar con relación a la densidad calórica, la composición nutricional e ingredientes, la digestibilidad, el gusto y su costo. Existen organizaciones como la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) que establecen las pautas para las fórmulas infantiles y los criterios para una alimentación infantil normal, sobre la base de la leche materna. Entre los tipos específicos de fórmulas se pueden mencionar: - Fórmulas basadas en la leche normal
- Fórmulas de proteína de soya
- Fórmulas para bebés prematuros
- Fórmulas para bebés con problemas de metabolismo
Las fórmulas basadas en la leche normal contienen proteína de leche de vaca tratada a alta temperatura (en concentraciones reducidas), lactosa y minerales de la leche de vaca, aceites vegetales, minerales y vitaminas. La cantidad de cada nutriente se fija de acuerdo con los estándares basados en los niveles de la leche materna. La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics) recomienda fórmulas enriquecidas con hierro después de los cuatro meses de edad. Las fórmulas estándares contienen 20 kilocalorías/onza y 0,45 gramos de proteína/onza. Normalmente, no se recomiendan suplementos vitamínicos adicionales, ya que consumir más de las vitaminas requeridas por día es no sólo innecesario sino potencialmente perjudicial. Dependiendo del suministro de agua, los pediatras pueden prescribir un suplemento de fluoruro para ayudar al niño a desarrollar huesos y dientes fuertes. El manejo de los niños con problemas metabólicos debe discutirse con un nutricionista profesional y con el médico. La selección de la fórmula se puede ver afectada por la condición del metabolismo y el tracto gastrointestinal del niño.
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