En general, se recomienda seguir suministrando los alimentos normalmente. Anteriormente se aconsejaba como tratamiento dejar descansar los intestinos, pero la teoría actual sugiere que se continúe con la alimentación, ya que así la diarrea será más fácil de tratar. En los bebés, se debe continuar con la alimentación materna o con la fórmula equivalente. En algunos casos, los niños desarrollan intolerancia a la lactosa en forma leve y temporal, lo que puede requerir un cambio de leche normal a una fórmula de soya como el Isomil, el Prosobee o el Nursoy. Los bebés que estén consumiendo alimentos sólidos deben continuar haciéndolo. Algunos alimentos que se sugieren son: los bananos o la compota de manzana, los almidones como el arroz blanco o el cereal de arroz, la sopa de tallarines, las papas o el pan tostado. También se pueden dar pequeñas cantidades de carne molida o picada en trocitos bien pequeños, si ya se han incluido en la dieta del niño. La dieta B. A. C. T es un tratamiento común para la diarrea que se utiliza con los niños, una vez que han empezado a consumir alimentos sólidos. La dieta B. A. C. T es un acróstico que representa cada letra del alimento. - B: bananos
- A: arroz (u otro alimento que contenga almidón)
- C: compota de manzana
- T: tostada
Se pueden ofrecer alimentos similares a los niños mayores y disminuir o evitar las grasas hasta que la diarrea desaparezca. Se deben acompañar estos alimentos con bastantes líquidos que no sean espesos, por un lapso de 24 a 48 horas. El consumo de líquidos es muy importante, porque un niño con diarrea se deshidrata fácilmente. La deshidratación es un problema serio en los bebés y en los niños y es necesario reemplazar los líquidos que se han perdido, con un suministro de aproximadamente dos onzas (cerca de 56 g) por hora. Además de la leche materna o la fórmula equivalente, los bebés deben consumir una solución rehidratante (Pedialyte, Lytren, o líquidos con electrolitos similares balanceados- NO SE DEBE SUMINISTRAR AGUA). Estas soluciones se pueden conseguir en los supermercados y farmacias y no se necesita prescripción médica. Se deben suministrar cantidades pequeñas, hasta ocho onzas, con intervalo de unos minutos, mientras persistan los movimientos intestinales. Se deben evitar las bebidas azucaradas como las gaseosas, las gaseosas no carbonatadas, las bebidas para deportistas y los jugos de frutas. A los niños mayores se les puede dar agua, jugos diluídos o bebidas para deportistas. Hay que recordar que demasiadas bebidas azucaradas pueden empeorar la diarrea, pero como el niño necesita recuperar los líquidos perdidos, es mejor que los líquidos sean diluidos. A medida que las deposiciones se vayan normalizando, el niño puede regresar en forma gradual a la dieta normal. Hay que empezar por agregar otros tipos de comida, incluyendo aquellas altas en fibra, como las frutas crudas y, finalmente, las verduras. Después de una semana de tratamiento, se puede empezar a dar leche en pequeñas cantidades, pero si se suministra mucha leche antes de tiempo, esto puede entorpecer el tratamiento. La diarrea que se produce por antibióticos puede evitarse con yogur elaborado a base de cultivos activos vivos. LA DIARREA SEVERA O PERSISTENTE (QUE DURA MÁS DE DOS O TRES DÍAS) PUEDE SER SERIA Y SE DEBE CONTACTAR AL MÉDICO PARA CONSULTAR EL PROBLEMA. Es posible que éste prescriba medicamentos que ayuden a controlarla.
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