Comer demasiadas grasas saturadas es uno de los mayores factores de riesgo de enfermedad cardíaca. Una dieta alta en grasas saturadas produce una sustancia cerosa y suave denominada colesterol que se acumula en las arterias. El exceso de grasa también incrementa el riesgo de ataque al corazón, debido a su alto contenido en calorías que aumenta el riesgo de obesidad (otro factor de riesgo de ataque al corazón y de algunos tipos de cáncer). El consumo abundante de grasas poliinsaturadas puede incrementar el riesgo de algunos tipos de cáncer. El hecho de reducir el consumo diario de grasa no es garantía contra el desarrollo del cáncer o de ataque al corazón, pero ayuda a reducir los factores de riesgo.
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