La recuperación completa puede tomar desde meses a varios años y se pueden presentar efectos neurológicos permanentes en los casos de exposición al plomo por parte de los niños. Se pueden ir desarrollando síntomas parecidos a los de una intoxicación crónica durante varias semanas o meses. Los sistemas nervioso y muscular pueden verse gravemente afectados y comprometidos (sin funcionar como antes) después de la intoxicación por plomo. También pueden verse afectadas, en diferentes grados, otras áreas del organismo como los riñones y el sistema circulatorio. Asimismo, las personas que sobreviven pueden sufrir de cierto daño cerebral permanente.
|