El mejor tratamiento es la prevención, siempre que sea posible. Para las personas que tienen alergia a las picaduras de abejas, avispas o insectos amarillos, es importante que lleven un equipo de urgencias contra la picadura de abeja (el cual requiere receta médica) y deben saber utilizarlo en caso de que lo necesiten. Se debe quitar el aguijón, si todavía está en la piel, raspándolo por encima con un objeto sin punta. No se deben utilizar pinzas ya que pueden exprimir el veneno del saco e incrementar la cantidad de veneno liberado. Debe colocarse hielo (envuelto en un trapo o en un envoltorio adecuado) en el lugar de la picadura durante 10 minutos y quitarlo durante otros 10 minutos, y repetir este procedimiento. Si el paciente tiene problemas circulatorios, debe reducirse el tiempo para evitar posibles daños a la piel. Después de una picadura, debe llamarse al Centro de Control de Envenenamientos o a una sala de emergencias de un hospital para recibir recomendaciones si la persona presenta una reacción alérgica (inflamación severa, dificultad respiratoria) al insecto. Puede ser necesario ir al hospital si la reacción es severa.
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