Un parto por cesárea se lleva a cabo cuando el parto vaginal no es posible o no es seguro para la madre o el niño. La cirugía generalmente se hace mientras la madre está despierta, pero anestesiada desde el tórax hasta las piernas mediante anestesia epidural o raquídea. Se hace una incisión a través del abdomen por encima del área púbica, se abre el útero, se aspira el líquido amniótico y se saca al bebé. Luego, se limpian los líquidos de la nariz, de la boca del bebé, se pinza y se corta el cordón umbilical. El bebé se entrega al pediatra o la enfermera, quien se asegura de que esté respirando bien. Mientras tanto la madre está despierta y puede escuchar y ver a su hijo. Debido a una variedad de factores médicos y sociales, las cesáreas se han vuelto muy comunes (alrededor del 24% de todos los partos en los Estados Unidos en el año 2001).
|