Casi todas las actividades normales se pueden reanudar inmediatamente después de la cirugía, aunque se recomienda no tener relaciones sexuales y no realizar duchas vaginales durante varias semanas. Después de la cirugía habrá un flujo acuoso y profuso durante dos o tres semanas ocasionado por el desprendimiento del tejido cervical muerto. Algunas veces, la paciente puede sentir mareo inmediatamente después del procedimiento y puede desmayarse. Si esto sucede, se debe dejar a la paciente acostada en la mesa de examinación para evitar el desmayo y la sensación desaparecerá en unos pocos minutos.
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