El éxito del tratamiento del cáncer de mama y la probabilidad de supervivencia a largo plazo para las mujeres con cáncer de mama depende de manera crítica de la etapa de la enfermedad al momento del diagnóstico. Las principales herramientas para la detección oportuna del cáncer de mama son el autoexamen de mamas, los exámenes clínicos periódicos a manos de profesionales de la salud, además de evaluaciones anuales con mamografía por rayos X. De todos estos, la combinación de examen clínico con mamografía representa el método de detección más efectivo. En los Estados Unidos, se recomienda el examen anual mediante mamografía para mujeres de más de 40 años. La detección precoz y el tratamiento adecuado determinan una tasa de supervivencia del 90% pasados los 10 años. El número de nuevos casos de cáncer de mama ha ido en aumento en los últimos años y es muy probable que continúe a medida que la población envejece. Sin embargo, las posibilidades de morir por esta enfermedad han disminuido entre 1 y 2% cada año. Este mejoramiento se debe a la detección temprana y a los tratamientos más recientes como la terapia hormonal y una mejor quimioterapia. La reconstrucción de la mama después o durante la mastectomía puede ayudar a recuperar su apariencia normal y las técnicas para hacerlo han avanzado enormemente. El objetivo de la reconstrucción es restaurar la simetría de los mamas cuando la mujer está vestida. La diferencia entre la mama sana y la mama reconstruida con frecuencia puede notarse cuando la mujer está desnuda. La reconstrucción no restaura la sensibilidad normal. La reconstrucción de la mama con frecuencia puede hacerse al momento de la mastectomía, si la paciente lo decide y el médico oncólogo y el cirujano están de acuerdo. Hay varias técnicas para hacerlo y, para la mayoría de las pacientes, la reconstrucción implica dos o tres procedimientos quirúrgicos. La primera cirugía va destinada a reconstruir la forma de la mama. En algunas ocasiones es necesaria una cirugía adicional para alterar la forma o ubicación de un implante o para modificar la otra mama en busca de una mejor simetría. Un procedimiento adicional pequeño comprende la reconstrucción del área del pezón/areola. Muchas mujeres optan por no someterse a la reconstrucción de la mama. Para ellas hay una variedad de prótesis que pueden ser utilizadas en el sostén para dar contorno y simetría naturales. Además de la cirugía, se pueden incluir otros tratamientos que comprenden terapia hormonal, irradiación y quimioterapia para disminuir el riesgo de recurrencia y aumentar las posibilidades de supervivencia a largo plazo. Estos tratamientos tienen sus propios efectos secundarios que serán discutidos por el médico con la paciente.
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