Todo lo que se puede necesitar es de 1 a 2 días de hospitalización. Se debe evitar la ingestión de alimentos por vía oral generalmente hasta 12 horas después de la operación, tiempo que necesita el estómago para recuperar su capacidad de contraerse y vaciarse. La mayoría de los bebés es capaz de pasar de líquidos claros a cantidades normales de alimentación con fórmula o lactancia materna dentro de las 36 horas después de la operación, aunque el vómito de una o dos comidas en las primeras 24 a 48 horas después de la cirugía es frecuente. La pequeña incisión en el lado superior derecho del abdomen del niño se cubre con esparadrapo. Puede aparecer un reborde firme sobre la incisión que no debe ser motivo de preocupación. Se debe evitar el baño del bebé por lo menos unos 5 días después de la cirugía. Se puede dar al niño un baño con esponja el día que sale del hospital, sin olvidar secar cuidadosamente los esparadrapos que cubren la incisión.
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