Cuando se presenta un bloqueo (obstrucción) en el intestino, tanto la materia fecal como el gas quedan atrapados y no se pueden desplazar por el mismo, causando edema y distensión abdominal. La obstrucción también causa restricción del flujo normal de la sangre que puede provocar la muerte de algunas partes del intestino. El revestimiento interno del intestino, por lo general, contiene muchas bacterias que ayudan en la digestión de alimentos y, por lo tanto, cuando mueren partes del intestino, la pared intestinal puede filtrar líquidos y bacterias en la cavidad abdominal (peritoneo), causando una grave infección (peritonitis). La obstrucción intestinal se debe a varias causas, tales como: - Introducción de una parte del intestino hacia sí mismo (intususcepción o invaginación intestinal)
- Torción o retorcimiento del intestino (vólvulo)
- Banda de tejido fibroso o cicatricial (adherencias)
- Tumores o quistes
- Objetos ingeridos (objetos extraños)
- Hernia encarcelada
Bajo anestesia general, se hace una incisión en el abdomen para después ubicar el sitio de la obstrucción intestinal, se aliviarla dicha obstrucción e inmediatamente después se examina el intestino para buscar evidencias de lesión o isquemia (falta de flujo sanguíneo que conduce a la muerte del tejido). Las secciones lesionadas se extirpan y se suturan los extremos sanos, de ser posible. Si la resección no es posible, los extremos se extraen a través de una abertura en el abdomen (ostomía).
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