La mayoría de los niños permanece en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de tres a siete días y su estadía en el hospital es de cinco a catorce días. Cuando el niño abandona la unidad de cuidados intensivos, la mayoría de las sondas y cables han sido retirados y se motiva al niño para que reanude la mayoría de sus actividades diarias. Cuando se le permita dejar el hospital, los padres recibirán instrucción sobre la rutina del niño, los cuidados que se deben tener con la incisión y la administración de los medicamentos que el niño pueda requerir. El niño necesita al menos varias semanas más en la casa para recuperarse.
|