Si uno se imagina el ojo como una cámara, la retina es como la película en la cámara que recubre la superficie interior en el fondo del ojo y convierte la imagen óptica en impulsos nerviosos que viajan a través de una gran nervio hasta el cerebro, donde dichos impulsos se convierten en visión. La retina únicamente se mantiene en su lugar contra la pared ocular por la presión del gel y el líquido que llena el ojo. Esto es similar a un tubo interior sostenido en la pared de un neumático por la presión del aire. Si se forma un orificio en la retina, ésta se desinfla lejos de la pared del ojo, provocando un desprendimiento de retina. Los orificios en la retina se forman por muchas razones, pero la mayoría se deben a puntos débiles que se presentan por una razón desconocida y que son más comunes en ojos miopes. Los desprendimientos también pueden ocurrir debido al tejido cicatricial que tira la retina hacia delante, como sucede a menudo con la retinopatía diabética. Debido a que la retina obtiene la mayor parte de su suministro sanguíneo de vasos en la pared del ojo, en caso de desprenderse, no obtiene el oxígeno suficiente y las células en ella sufren y comienzan a morir. Ésta es la razón por la cual la mayoría de las operaciones de reparación del desprendimiento de retina son urgentes. Un síntoma mayor asociado con ruptura o desprendimiento es ver luces brillantes similares a destellos relampagueantes al frente de los ojos. Asimismo, puede parecer que una sombra o cortina bloquea la visión. Si los orificios en la retina se encuentran antes de que ocurra el desprendimiento, se pueden sellar con un láser sin necesidad de cirugía invasiva. Si el desprendimiento ha comenzado recientemente, la reparación puede ser posible con un procedimiento llamado retinopexia neumática, en la cual se inyecta una burbuja de gas dentro del ojo y se ubica al paciente de tal manera que la burbuja flote contra el orificio en la retina y la haga retroceder a su lugar. Luego, se puede utilizar un láser para sellar permanentemente la retina en su sitio. En caso de desprendimientos que estén más avanzados, se puede requerir de un procedimiento quirúrgico. Esto se puede hacer inclinando la pared del ojo hacia adentro para que se encuentre con el orificio en la retina (procedimiento de indentación escleral) o usando instrumentos muy pequeños dentro del ojo para retirar el tejido cicatricial que está tirando la retina hacia delante (procedimiento de vitrectomía). En caso de algunos desprendimientos de retina complejos, ambos procedimientos se pueden combinar en la misma operación.
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