Esta cirugía se practica con más frecuencia en niños, aunque también se practica en adultos con problemas similares. Bajo anestesia general, se hace una pequeña incisión en cada lado del globo ocular del niño en el tejido entre el ojo y el párpado (conjuntiva). Con este procedimiento, se fortalece (reseca) o se debilita (retrae) uno o más de los músculos del ojo para permitir la posición y movimiento adecuados del globo ocular. Después de algunas horas de recuperación, el niño puede regresar a su casa. La cirugía para los adultos es similar. Ellos usualmente permanecen despiertos o dormidos, pero sedados. A menudo, en esta cirugía para adultos, se usa una sutura ajustable de tal manera que posteriormente, ese día o el siguiente, se puedan hacer ajustes menores. Esta técnica generalmente arroja muy buenos resultados.
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