El niño permanece en el hospital aproximadamente dos días después de la cirugía. El pie debe enyesarse y mantenerse elevado. Para disminuir la inflamación y el dolor, se le aplican compresas de hielo o se administran medicamentos. Durante las primeras 48 horas, la piel alrededor del yeso y de los dedos se revisa frecuentemente para asegurarse de que se mantenga la circulación, el movimiento y la sensibilidad. Antes de salir del hospital es necesario enseñar a los padres el cuidado que se debe tener con el yeso, el cual generalmente se deja más o menos 3 meses. Después de retirar el yeso, generalmente se requiere fisioterapia con el fin de fortalecer los músculos del pie intervenido. Las posibles complicaciones incluyen una irritación cutánea o una infección
|