La columna está formada por 33 huesos llamados vértebras, que van desde la base del cráneo hasta la pelvis y cada vértebra tiene un cuerpo sólido y redondeado y un arco óseo. La médula espinal corre a través del orificio entre el arco y el cuerpo de las vértebras y está protegida de esta manera por hueso en todas las direcciones. Un par de nervios espinales, uno hacia la izquierda y otro hacia la derecha, pasa entre cada vértebra. Los discos intervertebrales suaves separan los cuerpos de las vértebras y los arcos están conectados entre sí a través de articulaciones llamadas facetas. La porción de la columna vertebral ubicada en el cuello se denomina también columna cervical y está compuesta de 7 vértebras y de 8 pares de nervios (llamados C1 a C8, por los nervios cervicales del 1 al 8). Los dos problemas más comunes de la columna cervical que presentan las personas son la herniación de un disco y la estenosis. Los discos vertebrales normalmente tienen una "cascara" fibrosa externa y un interior suave, algo parecido a una naranja de cáscara gruesa. Cuando se hernia un disco, el material interior suave se sale a través de una ruptura de la coraza y puede comprimir los nervios en su salida de la columna vertebral. Esto causa dolor y en ocasiones debilidad y entumecimiento en el cuello y el brazo. La estenosis espinal se presenta cuando hay artritis en las articulaciones interfacetarias y crecimiento excesivo de hueso en forma secundaria alrededor de ellas, lo cual es una respuesta típica de una articulación ante la artritis. Este hueso adicional estrecha el espacio a través del cual los nervios espinales salen de la columna y es una situación que puede llevar a que se presente debilidad y dolor de cuello y de los brazos. El médico, por lo general un neurólogo, ortopedista o neurocirujano, puede en la mayoría de los casos ubicar con exactitud la lesión por medio de un examen físico, en el cual se prueban la sensibilidad, la fuerza muscular y los reflejos y se practica una serie de pruebas especiales adicionales. Además, por lo regular, el médico tratatante ordena radiografías y una IRM, la cual puede confirmar el diagnóstico y ayuda en el desarrollo de un plan de tratamiento adecuado. Las fracturas, los tumores y las infecciones son otras condiciones de la columna cervical que son menos comunes. La cirugía específica depende de la naturaleza exacta del problema y se realiza bajo anestesia general. En caso de que se presente un disco herniado, éste se extirpa a través de una incisión en la parte frontal o posterior del cuello. Si hay necesidad de extirpar más de un disco, entonces generalmente es necesario fusionar la columna para evitar que se vuelva inestable. Para la cirugía realizada desde la parte frontal del cuello, se coloca hueso en el espacio donde fue extirpado el disco y se atornillan placas a las vértebras para evitar que éstas se muevan. Algunas veces, se usan barras para conectar las vértebras cuando la cirugía se realiza desde la parte posterior del cuello. La estenosis espinal es un problema más difícil de tratar y generalmente requiere una cirugía más amplia. En este caso, es necesario descomprimir los nervios espinales y la médula e igualmente se puede llevar a cabo desde el frente o desde la parte posterior. De nuevo, si se extirpa el suficiente hueso como para causar inestabilidad en la columna, es necesario fusionar el hueso restante con hueso y placas, barras o estructuras metálicas. El hueso se puede sacar del cuerpo del paciente, generalmente ya sea de la cadera o de la parte inferior de la pierna.
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