La liposucción se ha convertido en el más popular de los procedimientos de cirugía estética. Este procedimiento mejora la apariencia corporal y pule los contornos corporales irregulares o deformes por medio de la eliminación de los depósitos indeseables de grasa en exceso, por lo que algunas veces se le llama contorneado corporal. La liposucción puede servir para moldear las áreas por debajo del mentón, el cuello, los pómulos, la parte superior de los brazos, los senos, el abdomen, los glúteos, las caderas, los muslos, las rodillas, las pantorrillas y los tobillos. Sin embargo, éste es un procedimiento quirúrgico complicado y los pacientes pueden pasar por un período de recuperación doloroso. Además, se presenta la posibilidad de raras y, en ocasiones, hasta mortales complicaciones, por lo que la decisión de someterse a una liposucción debe sopesarse con seriedad. Antes de someterse a una liposucción se deben satisfacer los siguientes criterios: - Consulta inicial por parte del paciente, la cual incluye historia clínica, examen físico completo y examen de su condición psicológica.
- Se requiere la presencia de la pareja del paciente durante la visita y también se necesita una segunda consulta para darle tiempo al paciente para pensar bien sobre la cirugía.
- El paciente debe sentirse libre de expresar las razones para la consulta, preguntar cuanto desee y sentirse satisfecho con las respuestas a sus interrogantes. Las personas bien informadas son los mejores pacientes.
- El paciente debe comprender bien las preparaciones preoperatorias, el procedimiento de la liposucción y cuáles son los cuidados posoperatorios precisos.
- Las expectativas del paciente deben ser realistas. La liposucción puede ayudarle a mejorar la apariencia y confianza en sí mismo, pero seguramente no le proporcionará un cuerpo ideal.
Existen distintos tipos de procedimientos para la liposucción: - La liposucción tumescente (inyección de líquido) es el tipo más común de liposucción e implica inyectar una buena cantidad de solución medicada en las áreas a operarse antes de extraer la grasa. Algunas veces se necesita inyectar un volumen hasta 3 veces mayor que el volumen de grasa a extraerse. El líquido es una mezcla de anestésico local (lidocaína), una droga que contrae los vasos sanguíneos (epinefrina) y una solución salina intravenosa.
La lidocaína en la mezcla ayuda a entumecer el área durante y después de la operación y puede que sea la única anestesia que se necesite para el procedimiento. La epinefrina en la solución ayuda a reducir la pérdida de sangre, la cantidad de moretones y el grado de hinchazón que acompañan a esta cirugía. La solución intravenosa ayuda a extraer la grasa con mayor facilidad y se la succiona junto con ella. Este tipo de liposucción por lo general toma más tiempo que los otros tipos. - La técnica húmeda es parecida a la liposucción tumescente anteriormente mencionada. La diferencia es que no se utiliza tanto líquido durante la cirugía, pues la inyección contiene una cantidad de fluido igual a la cantidad de grasa que se va a extraer. Esta técnica toma menos tiempo pero a menudo se necesita sedar al paciente por vía intravenosa o suministrarle anestesia general.
- La técnica de liposucción asistida por ultrasonido (LAU) es bastante nueva y se la viene utilizando en los EE.UU. desde 1996. En este tipo de procedimiento se utilizan vibraciones ultrasónicas para licuar las células adiposas. Cuando las células ya están más líquidas, se las puede aspirar. Se puede llevar a cabo esta operación de dos formas distintas: externa (sobre la superficie de la piel con un emisor especial) o interna (bajo la superficie de la piel, con ayuda de una pequeña cánula caliente).
Esta técnica puede ayudar a eliminar grasa de áreas densas y fibrosas del cuerpo tales como la parte superior de la espalda o el tejido mamario agrandado en los hombres. Con frecuencia se la utiliza en combinación con la técnica tumescente, en procedimientos secundarios o de seguimiento o cuando la precisión es de suma importancia. Este procedimiento en general toma más tiempo que la técnica húmeda.
Antes del día de la operación puede que sea necesario extraerle sangre al paciente y tomarle una muestra de orina, para permitirle al médico descartar la posibilidad de complicaciones potenciales. Si no se le va a hospitalizar, el paciente necesita hacer los arreglos para que alguien le lleve a casa. Para la cirugía, se necesita una máquina de liposucción e instrumentos especializados. El equipo quirúrgico prepara primero el área por ser operada y administra anestesia general o local según sea el caso. A través de una pequeña incisión, se introduce un tubo de succión de punta afilada dentro de los depósitos de grasa y se "barre" con él el área de la cual va a extraerse la grasa. La grasa desprendida es literalmente "aspirada" a través de un tubo de succión, mientras una bomba de aspiración o una jeringa de gran tamaño proporciona la acción de succión. Puede que se necesite pinchar varios sitios de la piel para tratar áreas extensas. Después de extraer la cantidad apropiada de grasa, se pueden introducir pequeños tubos de drenaje dentro de las áreas ya vacías para remover la sangre y el líquido que se acumulan durante los primeros días. Si el paciente ha perdido bastante sangre o líquido durante la operación es posible que deba proporcionársele un reemplazo de líquidos por vía intravenosa o incluso una transfusión sanguínea. Después de la cirugía, se aplican vendajes compresivos para ejercer presión y detener cualquier sangrado y también para ayudar a que se conserve la forma del área operada. Por lo general, los vendajes deben permanecer en su sitio por lo menos 2 semanas. De vez en cuando, el médico puede llamar al paciente para verificar su estado de salud y el proceso de cicatrización. Después de 5 a 7 días, se recomienda hacerle una visita de seguimiento al cirujano. Ocasionalmente, se asocia la liposucción con un aumento de peso, pero esto se debe al incremento de líquido durante la cirugía. La hospitalización puede o no ser necesaria después de la liposucción, dependiendo de la localización y magnitud de la cirugía. La liposucción se puede llevar a cabo en un consultorio de una instalación médica, en un centro de cirugía ambulatorio o en un hospital. Por motivos de costo y conveniencia, la liposucción de menor escala se realiza en condiciones de paciente ambulatorio. Si se necesita extraer una gran cantidad de grasa o si se van a llevar a cabo otros procedimientos simultáneos, es posible que se requiera la hospitalización del paciente.
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