Cada año se efectúan miles de otoplastias exitosas. La cirugía se puede realizar en el consultorio del cirujano, en un centro quirúrgico ambulatorio o en un hospital. Dicha cirugía se lleva a cabo bien sea bajo anestesia local, que insensibiliza el área alrededor de las orejas o bajo anestesia general, la cual hace que el paciente permanezca dormido durante toda la operación. El procedimiento generalmente dura alrededor de 2 horas, dependiendo de la extensión de la cirugía. La técnica más comúnmente empleada es aquella en la cual el cirujano hace incisiones detrás de la oreja y retira la piel para exponer el cartílago auricular. Luego, se usan suturas para doblar el cartílago con el fin de restaurar la oreja. En algunos casos, se puede obtener el mismo resultado sin suturas cortando o lijando el cartílago antes de doblarlo. Las incisiones en la piel se cierran con suturas y el oído se lleva más cerca de la cabeza, creando un pliegue más pronunciado (denominado el antihélix) en la porción central de la oreja.
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