La mayoría de los pacientes quedan satisfechos con los resultados. Se puede colocar temporalmente un tubo de drenaje pequeño y delgado bajo la piel detrás de la oreja para drenar la sangre que se podría acumular allí. Se envuelve la cabeza con vendas flojas para minimizar el amoratamiento y la inflamación. Generalmente no hay mucha molestia después de la cirugía y se puede aliviar con los analgésicos. Es normal que se presente algo de insensibilidad de la piel, la cual desaparece en unas pocas semanas o meses. La cabeza se debe mantener elevada sobre dos almohadas (o en un ángulo de 30 grados) durante un par de días después de la cirugía para reducir la inflamación. En caso de haberse dejado un tubo de drenaje, se retirará 1 ó 2 días después de la cirugía y las vendas se quitan generalmente después de 1 a 5 días. La cara tendrá una apariencia pálida, amoratada e hinchada, pero en 4 a 6 semanas se verá normal. La mayoría de los puntos se retiran a los 5 días. Los puntos o ganchos metálicos en la línea de implantación del cabello se pueden dejar unos cuantos días más, en caso de que el cuero cabelludo se demore más para sanar.
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