La decisión de regresar a las actividades normales y al trabajo depende del tipo, grado y localización de la cirugía. La mayoría de las personas puede reanudar las actividades normales poco después de la cirugía, aunque generalmente se recomienda evitar las actividades que tensionen la nueva cicatriz inmadura y la pueden agrandar. Si se presenta una contractura permanente, se puede requerir fisioterapia, además de una cirugía para restaurar la función completamente. Se debe evitar la exposición al sol durante varios meses después del tratamiento. Los bloqueadores solares o una venda (como una curita) impiden que el sol broncee permanentemente la cicatriz que está en proceso de curación.
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