En algunas religiones como el judaismo y el islam, es común que se lleven a cabo rituales de circuncisión; mientras que en regiones como Europa, Asia, América Central y del Sur no es común que se practique. Entre los médicos hay diversas opiniones con respecto a la necesidad de practicar la circuncisión en niños sanos y algunos de ellos le dan gran valor a los beneficios de tener un prepucio intacto, incluyendo una respuesta sexual más natural durante la vida adulta. Algunos estudios sugieren que los bebés de sexo masculino no circuncidados presentan un aumento del riesgo a desarrollar infecciones del tracto urinario; mientras que otros estudios muestran correlaciones entre los hombres no circuncidados y el cáncer de pene, algunas enfermedades de transmisión sexual (incluyendo el VIH), infecciones del pene y fimosis (rigidez del prepucio que impide la retracción de la piel del mismo sobre el glande). Se cree que el aumento del riesgo para el desarrollo de estas condiciones es relativamente pequeño en general. La higiene adecuada y las prácticas de sexo seguro ayudan a prevenir la fimosis, el cáncer de pene, el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. La higiene apropiada siempre es importante, pero se cree que es especialmente importante en los varones no circuncidados. La American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) revisó su declaración sobre las políticas con relación a la circuncisión en marzo de 1999 y dicha política está apoyada por la American Medical Association (Asociación Médica Estadounidense). El resumen de sus pautas es el siguiente: "La evidencia científica existente demuestra los beneficios médicos potenciales de la circuncisión de los niños varones recién nacidos; sin embargo, estos datos no son suficientes para recomendar la circuncisión neonatal de rutina. En circunstancias en las cuales haya beneficios y riesgos potenciales, pero que con todo, el procedimiento no sea esencial para el bienestar actual del niño, los padres deben determinar lo que consideren mejor para su hijo. Para que los padres de todos los niños varones tomen una decisión con conocimiento de causa, se les debe suministrar información precisa e imparcial y se les debe dar la oportunidad de discutir su decisión. En caso de decidirse la práctica de la circunsición, se deben administrar los procedimientos analgésicos del caso."
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