Mientras el paciente se encuentra profundamente dormido y sin dolor, bajo anestesia general, se hace una incisión en el abdomen o en el flanco, que está situado a un lado del abdomen. Es posible que el cirujano necesite remover una costilla para llevar a cabo el procedimiento. Se cortan el uréter (el tubo por donde se transporta la orina del riñón a la vejiga) y los vasos sanguíneos lejos del riñón, se extirpa dicho riñón y luego se cierra la incisión. La extirpación del riñón se puede llevar a cabo como una cirugía abierta, la cual implica una gran incisión en el flanco. Este procedimiento se puede efectuar mediante laparoscopia para ciertos pacientes, lo que quiere decir que el cirujano utiliza un instrumento llamado laparoscopio para visualizar el riñón a través de una incisión más pequeña. La cirugía laparoscópica requiere de 3 ó 4 incisiones, generalmente de no más de 2,5 cm (una pulgada), en el abdomen y en el flanco.
|