Los trasplantes de hígado pueden salvar la vida de personas que, de otra manera, podrían morir. El 75 % de los pacientes con trasplante de hígado sobreviven tres años o más después de la operación. Los problemas principales con cualquier trasplante son: - La búsqueda de un órgano sano
- El rechazo al injerto
- El consumo de medicamentos inmunosupresores de por vida, los cuales debilitan la capacidad del cuerpo para luchar contra las infecciones
- El costo
Al paciente se lo estimula para que reanude las actividades normales tan pronto como sea posible.
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