En la hidrocefalia, los ventrículos cerebrales se agrandan con líquido cefalorraquídeo. Esta condición hace que el tejido cerebral se comprima contra el cráneo, causando de esta manera graves problemas neurológicos. La derivación es necesaria para drenar el exceso de líquido y aliviar la presión en el cerebro y debe realizarse tan pronto como se diagnostica la hidrocefalia para proporcionarle al niño las mejores perspectivas neurológicas. En algunos casos, la hidrocefalia es secundaria a otro proceso patológico que afecta el cerebro. Un ejemplo es una hemorragia intracraneal donde llega sangre a los ventrículos y hace que el líquido no drene adecuadamente. En casos como éste, es necesaria una derivación para ayudar a retirar el líquido con el fin de aliviar el aumento de la presión intracraneal.
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